A veces, a pesar de llevar la talla correcta y elegir un calzado que cumpla con todas las normas de seguridad pertinentes, las botas y los zapatos de trabajo pueden resultar incómodos. Las botas de seguridad impermeables con el ajuste perfecto pueden resultar incómodas si no se han seleccionado con cuidado. Aunque pueden proporcionar la protección necesaria, es posible que simplemente no se adapten a los pies o al puesto de trabajo del usuario en mente. Es una buena idea permitir que los trabajadores prueben varios tipos o marcas de calzado y recabar sus comentarios. Después de todo, ¡son ellos quienes los usarán todos los días!
El ajuste es importante, pero también debe tener en cuenta otros factores de comodidad. Las botas de seguridad transpirables evitan que los pies se calienten, suden y se sientan incómodos: son una inversión que sus trabajadores le agradecerán. También existen formas de aumentar la comodidad sin cambiar el estilo de las botas, como usar plantillas y calcetines de buena calidad. Cuando sus trabajadores están cómodos, estarán mejor equipados para hacer su trabajo de la mejor manera posible, por lo que invertir en el calzado adecuado y cómodo puede marcar una gran diferencia en el rendimiento laboral de su empresa.
No se debe aconsejar a los trabajadores que prueben un calzado nuevo porque, contrariamente a la creencia popular, si el calzado calza bien, debería resultar cómodo de inmediato. Si la incomodidad se produce al principio y las plantillas y los calcetines no hacen ninguna diferencia, se debe aconsejar a los empleados que prueben un calzado diferente, en lugar de aguantarse. El calzado de seguridad incómodo no es algo que se deba tolerar y es importante mostrar a los trabajadores que su comodidad no es una consideración secundaria.

